Chiacchiere - Is maravillas

25 € la bandeja

Las chiacchiere (que literalmente significa "charlas" o "chismes") son probablemente el dulce más icónico del Carnevale italiano.

Son láminas de masa fina, fritas (aunque a veces se hornean para hacerlas "más ligeras") y cubiertas con una generosa capa de azúcar glas. Lo que las hace especiales es su textura: deben ser tan finas y crujientes que después del crunch se deshagan en la boca, llenas de esas burbujas de aire características.

1. El nombre cambia según dónde estés

En Italia, dependiendo de la región en la que te encuentres, el nombre cambia por completo aunque el dulce sea prácticamente el mismo:

  • Chiacchiere: En Milán, Nápoles y gran parte del sur.

  • Frappe: En Roma y Lacio.

  • Bugie: (Mentiras) En el Piamonte y Génova.

  • Cenci: (Trapos) En la Toscana.

  • Galani o Crostoli: En Venecia y el Véneto.

2. El toque secreto: El licor

Para que la masa sea aromática y se formen esas burbujas al freír, la receta tradicional suele incluir un toque de licor. Dependiendo de la zona, usan Grappa, Marsala, licor de anís o Strega.

3. Origen histórico

Se dice que su origen se remonta a la antigua Roma, donde se preparaban las "frictilia", unos dulces fritos en grasa de cerdo que se elaboraban en grandes cantidades para celebrar las Saturnales (las fiestas que dieron origen al Carnaval).

Cerdeña

El nombre "meraviglie" (o mejor dicho, "is meraviglias" en sardo) es como se conoce a este dulce en la isla de Cerdeña.

Aunque la base es la misma que la de las chiacchiere, la versión sarda tiene algunas particularidades que las hacen especiales:

  1. Ingredientes: A diferencia de otras regiones donde se usa harina de trigo común, en Cerdeña es muy habitual usar sémola de trigo duro fina, lo que les da una textura aún más crujiente y rústica.

  2. El toque de la isla: En lugar de grappa o vino blanco genérico, suelen aromatizarse con licores locales como el Filu 'e Ferru (un aguardiente sardo muy potente) o vino Vernaccia.

  3. Presentación: Aunque también se espolvorean con azúcar glas, en muchos pueblos de Cerdeña la tradición es bañarlas con una fina capa de miel caliente (preferiblemente de azahar o milflores) y a veces se decoran con virutas de colores.

Como curiosidad extra, el nombre "meraviglie" (o merveilles en francés) también se utiliza en la zona del Valle de Aosta y en regiones limítrofes de Francia que formaron parte del antiguo Ducato de Saboya.